sábado, 28 de febrero de 2009

POEMA PARA SIEMPRE

Hoy la jornada ha sido larga;
Me ha cansado este camino que, dicen,
Termina junto al mar.
Hoy quisiera descansar.
¿Me oyes, Padre?

Lo sé, Hijo Mío,
pero habrá que continuar:
El ocaso ya se acerca y
no te quisiera dejar.

¿Adónde te marcharás?
¡No me puedes dejar!

No temas, Hijo Mío,
nunca te abandonaré.
Tendrás mi cariño,
mi confianza y aliento
y por este camino
llegará tu amanecer.

Siento que tus palabras
algo me quieren decir.
Tal vez las entienda, pero
¿Por qué tiene que ser así?

Cálmate, Hijo Mío,
Es necesario confiar.
Siempre, al final del camino,
Nos espera la felicidad
¡Sólo tienes que confiar!

Pero, Padre ¿Adónde vas?
Dime, Padre ¿irás a visitar a Mamá?
Dile que la quiero mucho
y que escucho su sonrisa
en cada despertar
¿Me oyes, Padre?
¿Me oyes, Padre?